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CONFERENCIA   DIA 18 DE JULIO  QUE ES UN SANADOR

CONFERENCIA   WL DIA  13 DE JUNIO 2014

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CONFERENCIA 2014/05/16

VIAJE AL CENTRO DEL SER
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Y EN  YOUTUBE

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CONFERENCIA  2013/09/05  REACTIVAR  LAS CELULAS

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Vídeos de relajación

Es tiempo de vivir sin miedo sub en portugues

ES TIEMPO DE VIVIR SIN MIEDO." // De Eduardo Galeano.

Los que trabajan tienen miedo de perder el trabajo.
Los que no trabajan tienen miedo de no encontrar nunca trabajo.
Quien no tiene miedo al hambre, tiene miedo a la comida.
Los automovilistas tienen miedo de caminar y los peatones tienen miedo de ser atropellados.
La democracia tiene miedo de recordar y el lenguaje tiene miedo de decir.
Los civiles tienen miedo a los militares, los militares tienen miedo a la falta de armas.
Las armas tienen miedo a la falta de guerras.
Es el tiempo del miedo.
Miedo de la mujer a la violencia del hombre y miedo del hombre a la mujer sin miedo.
Miedo a los ladrones, miedo a la policía, miedo a las puertas sin cerraduras, al tiempo sin relojes, al niño sin televisión.
Miedo a la noche sin pastillas para dormir y miedo al día sin pastillas para despertar.
Miedo a la multitud, miedo a la soledad.
Miedo a lo que fue y a lo que puede ser.
Miedo a morir, miedo a vivir…

10 hours of relaxation music – Sleep Meditation Yoga

Meditar conduciendo – Thich Nhat Hanh + VIDEO

Meditar manejando

En Vietnam, hace cuarenta años, fui el primer monje que andaba en bicicleta. En esa época no se consideraba digno de un monje, pero actualmente los monjes andan en auto o motocicleta. Hay que po­ner al día la práctica de la meditación y adaptarla al mundo actual. Por eso he escrito un sencillo poema que puedes recitar antes de encender el motor del auto. Ojalá te sirva.

Antes de encender el motor, sé dónde voy. El auto y yo somos uno solo. Si el auto se acelera, me acelero.

 A veces no tenemos ninguna necesidad de andar en auto, pero como preferimos alejarnos de nosotros mismos nos subimos al auto y damos una vuelta. Sen­timos un vacío dentro de nosotros que preferimos igno­rar. No nos gusta estar ocupados, pero apenas tene­mos un rato libre nos da miedo enfrentarnos con nosotros mismos y preferimos escaparnos. Por eso en­cendemos la televisión, llamamos a alguien, nos po­nemos a leer una novela, salimos con un amigo o nos subimos al auto y partimos a cualquier parte. Nues­tra civilización nos enseña a actuar así y nos ofrece muchas cosas a las que podemos recurrir para alejar­nos de nosotros mismos.

Recitar este poema antes de encender el motor puede ayudarnos a descubrir que en realidad no tenemos ninguna necesidad de salir. Vayamos donde vayamos, nuestro «yo» irá con nosotros, no podemos huir de él. Por eso, quizá sea preferible y más agradable no encender el motor y dar una caminata meditando.

Se dice que en los últimos años la lluvia ácida ha destruido más de cinco millones de kilómetros cua­drados de bosques, lo que en gran medida se debe a los automóviles. «Antes de encender el motor, sé dónde voy», ésta es una pregunta muy profunda. ¿Adónde vamos? ¿Hacia la destrucción? Si los árboles se secan, los seres humanos nos moriremos también. Si realmen­te necesitas ir en auto a alguna parte no dejes de ha­cerlo, pero si no es importante, saca la llave y anda a caminar por el borde de un río o por un parque. Eso te reconectará contigo mismo y con los árboles.

«El auto y yo somos uno». Sentimos que lo domi­namos todo y que el auto no es más que un instru­mento, pero no es cierto. Los instrumentos o máqui­nas que utilizamos nos transforman. Un violinista con un violín son un conjunto muy hermoso. Un hom­bre con una ametralladora en la mano es un verda­dero peligro. Cuando nos subimos al auto, dejamos de ser sólo nosotros para ser nosotros y el auto.

Manejar es una tarea diaria en nuestra sociedad. No te propongo que dejes de hacerlo, sino que lo hagas conscientemente. Cuando vamos manejando, lo único que nos preocupa es llegar adonde vamos. Por eso, cuando vemos una luz roja nos molesta. Las luces rojas son como enemigos que nos impiden lle­gar adonde vamos. Pero también podemos ver el se­máforo en rojo como una campana recordatoria, algo que nos haga volver al momento presente.

La próxi­ma vez que te topes con un semáforo en rojo, por favor sonríe y conéctate con la respiración. «Al inha­lar, relajo el cuerpo. Al exhalar, sonrío». Es fácil trans­formar una irritación en una sensación agradable. El semáforo no cambia de color, pero se transforma. Se convierte en un amigo que nos ayuda a recordar que para vivir nuestras vidas, tenemos que estar en el momento presente.

Cuando estuve en Montreal hace algunos años para dirigir un retiro, atravesé la ciudad con un ami­go para ir a las montañas. Noté que en todas las pa­tentes de los autos decía, «Je me souviens», que quiere decir, «me recuerdo». Aunque no sabía exactamente qué querían recordar los habitantes de Montreal -tal vez sea su origen francés- le dije a mi amigo que le iba a hacer un regalo. «Cada vez que veas un auto con esa frase en la patente, fe me souviens , acuérdate de respirar y sonreír. Es una campana recordatoria. Y si manejas en Montreal, tendrás muchas oportuni­dades de respirar y sonreír».

A mi amigo le encantó la idea y la compartió con sus amigos. Más adelante, cuando fue a visitarme a Fran­cia, me comentó que era más difícil estar en el momen­to presente en París que en Montreal, porque en París no había autos con esa patente. Yo le contesté: «En París hay semáforos en rojo y signos Pare en todas partes. ¿Por qué no los aprovechas para tu práctica?». Cuando volvió a Montreal me escribió una carta muy cordial, gentil, en la que me decía: «Tháy, fue muy fácil practicar en París. Cada vez que un auto se detenía de­lante de mí, veía a Buda haciéndome guiños con los ojos y no me quedaba otra que responderle respirando y sonriendo, porque sentía que no había mejor respues­ta que esa. Lo pasé muy bien manejando en París».

La próxima vez que te encuentres en un atocha-miento, no te resistas. No sirve de nada resistirse. Relá­jate y sonríe con una sonrisa compasiva y amorosa. Apro­vecha el presente, respirando y sonriendo, y alegra a los que van contigo en el auto. La felicidad está al alcance de la mano cuando aprendemos a respirar y son­reír, porque la felicidad siempre está en el momento presente. La práctica de la meditación es regresar al momento presente para apreciar una flor, el azul del cielo, un niño. La felicidad está a nuestro alcance.

Tomado del Libro: La paz esta en cada paso – Thich Nhat Hanh

Thich Nhat Hanh – Apagar la Radio Interior

Meditación de la sonrisa interior

Gassho Meditación

Mantra Buda de la Medicina. Español

 

https://www.youtube.com/watch?v=0G02HRPxHm8

♫(7 HOURS LONG) OF REIKI, HEALING MUSIC, MEDITATION, 脈輪 , 醫療音樂,

 

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