Taller de Constelaciones Familiares.

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Constelaciones familiares.

Es una técnicaque retoma conceptos de la psicología de sistemaspropuesta por Bert Hellinger, quien lo describe como una forma de “filosofía aplicada”. Sus proponentes aseguran que dicha técnica permite al individuo observar el lugar que ocupa en el interior de su familia para poder solucionar conflictosque, en algunos casos pueden traspasarse de generación en generación.

Bert Hellinger. Teólogo y filósofo alemán, considera a sus padres y a su niñez en casa, la primera, mayor y principal influencia de todo su trabajo.

En los últimos años, su trabajo ha evolucionado más allá de éste ámbito a lo que él ahora llama Movimientos del espíritu-alma.

Varios miles de profesionales aplican sus métodos por todo el mundo, influenciados por Hellinger, aunque no necesariamente de una forma estricta, adaptando sus originales interpretaciones a una gran variedad de aplicaciones personales, organizativas y políticas.

Su particular manera de ver la fe le proporcionó a toda su familia una inmunidad en contra de las creencias distorsionadas del nazismo. Debido a sus repetidas ausencias en las reuniones de la Organización de Hitler para la Juventud y su participación en una organización juvenil católica (ilegal), fue clasificado por la Gestapo como “Sospechoso de ser un enemigo de la gente”.

Su huida de la Gestapo fue paradójicamente posible cuando fue emboscado.

Con tan solo 17 años, se volvió soldado, experimentó la realidad del combate, la captura, la derrota, y fue hecho prisionero de guerra en Bélgica.

Hellinger había deseado convertirse en sacerdote durante toda su niñez. A los 20 años, ya liberado, entró en una orden católica religiosa y empezó un nuevo y largo proceso de purificación silenciosa del cuerpo, mente y espíritu; estudiando, contemplando y meditando.

Vivió 16 años en Sudáfrica como misionero católico entre los zulúes. Dirigía una escuela grande, donde enseñaba y era el sacerdote de una parroquia simultáneamente. Esta experiencia influyó también poderosamente en su trabajo. Aprendió la lengua zulú con fluidez, participó en sus rituales, lo que le permitió tener una cosmovisión particular. Su participación en una serie de formaciones interraciales ecuménicas en la dinámica de grupo conducida por el clero anglicano en Sudáfrica a principios de los años 1960 supuso el primer paso para su salida del clero católico.

El comienzo de su interés por la fenomenología coincidió con la disolución de sus votos al clero.

A su regreso a Europa, se entrenó en terapia Gestalt, se formó como psicoanalista en Viena y con Janov en la terapia primal. Posteriormente se dedicó a la Terapia Familiar Sistémica y entró en contacto con el “orden original” de los sistemas, desarrollando su propio método con las constelaciones familiares. El trabajo de Milton Erickson tuvo una gran influencia en su trabajo, y finalmente incluyó la Programación Neurolingüística en su enfoque.

Él, resultó profundamente impresionado por la forma en que sus métodos mostraron que era posible por oposición llegar a la reconciliación en el respeto mutuo.

Hellinger se distanció de algunos colegas potenciales partidarios por su comportamiento idiosincrásico, como la realización de declaraciones arrolladoras que reducían cuestiones complejas a causas primordiales simples o su manera de tratar a los clientes a los que a veces se dirigía en un tono cáustico o autoritario. Muchos se apartaron del método que él fundó. Muchos otros siguieron su asociación, integrando el desarrollo adicional en sus propias prácticas.

(Hellinger y su segunda esposa María Sophie Hellinger llevan la Escuela de Hellinger).

Constelaciones Familiares. Esta Terapia se diferencia de otras por su extrema rapidez. En una Constelación (de una duración media de 1 hora) sale a la luz y se aborda el tema causante del problema presentado por el paciente, en oposición a procesos que pueden durar años en otro tipo de terapias, como el psicoanálisis. Por eso cada vez más psicólogos, psiquiatras y psicoanalistas se interesan por las Constelaciones Familiares como herramienta terapéutica.

Se dice que el 70% de los problemas psicológicos que nos afectan a todos vienen de nuestra historia y relación familiar. Como por ejemplo: el hijo, por amor ciego, adopta reacciones y soporta cargas que le dificultarán la vida de adulto.

Constelaciones saca rápidamente a la luz la dinámica que causa el sufrimiento y, si se dan las circunstancias apropiadas, la corrige en el mismo momento.

El Método de trabajo se fundamenta en trabajar con representantes, y en grupo (aunque también existen las sesiones individuales).

El alcance del trabajo no se limita a la persona que ha hecho su Constelación, sino también a su sistema familiar, ya que cuando un elemento del sistema se mueve, todos se recolocan a su vez, encontrando un mejor equilibrio.

Asimismo, el trabajo de una persona en su Constelación también afecta al resto de participantes del Taller, ya que muchísimas problemáticas son comunes, en menor o mayor grado, a las del resto de participantes.

Las Constelaciones Familiares ofrecen la oportunidad de liberarse de las obligaciones inconscientes que se van transmitiendo de generación en generación, iniciando así un proceso de profunda sanación.

Las constelaciones se rigen por leyes naturales, familiares, sociales y espirituales que condicionan su funcionamiento.

El trabajo de constelaciones familiares es un método terapéutico fenomenológico que se aplica a nivel individual o grupal y que busca restablecer “El orden del amor” en los sistemas humanos.

Se basa en la teoría de sistemas. Y dentro de ella en el reconocimiento de que  los grupos humanos se rigen por leyes y patrones innatos, a los cuales se  agregan todos aquellos que se van construyendo en la interacción cotidiana dentro de las familias y a sí mismo las familias construyen leyes y principios que rigen la interacción de sus núcleos con las de otras familias, llegando a construir las leyes sociales que permitirán un funcionamiento acorde con las necesidades particulares y grupales.

Este conjunto de leyes naturales, familiares, sociales y espirituales que rigen el funcionamiento de los núcleos humanos, es lo que Bert Hellinger llama los órdenes del amor.

La trasgresión de los órdenes del amor en las interacciones humanas será el origen de los conflictos y las discordancias internas que pueden llegar a manifestarse como patologías individuales, familiares, grupales o sociales.

Bert Hellinger parte de la idea sistémica de que el individuo es un ente grupal. De esta manera para la existencia de un hijo es indispensable la existencia de unos padres, y para la existencia de estos padres, fue indispensable a su vez la existencia de los suyos propios y así podríamos irnos hacia atrás en el tiempo hasta el mismo comienzo de la creación de la vida.

Cada persona es el final de una pirámide de muchos seres humanos que han sido indispensables para su existencia. Cada nuevo vínculo enriquecerá los sistemas ya existentes y ampliará la historia y será responsable de acuerdo a su concordancia con las leyes de la vida y de su núcleo social, del gradiente de nutrición y de salud de las generaciones presentes y futuras.

Los sistemas familiares son sistemas abiertos que tienden a autorregularse para asegurar su supervivencia pero que a su vez se nutren, interactúan y se vinculan con otros sistemas familiares, llegando a constituir clanes, grupos, comunidades, sociedades y naciones. Todos ellos enriquecidos por innumerables virtudes, pero a su vez obstruidos por los innumerables conflictos que vamos tejiendo a lo largo de los años.

Cada ser humano trae en si mismo toda la información de las vidas de las que procede tanto a nivel psíquico como a nivel físico. Es aquello que llamamos herencia (incluido el Karma) y se encuentra impreso en lo más profundo de nuestro ser, en nuestros genes y en el inconsciente colectivo de nuestra familia y tiene la capacidad de ser transmitida de generación en generación.

Así pues algunos heredamos los ojos verdes del abuelo, las piernas cortas que también tenía nuestro padre y que a su vez tenía su propia madre. Otros miembros de nuestra familia nacerán con los ojos pardos y las piernas cortas evocando a otra fracción de la herencia familiar.

También heredamos por ejemplo, el buen o mal carácter, gustos determinados, la diligencia, la fuerza y el compromiso o las tendencias depresivas, neuróticas, psicóticas u obsesivas que caracterizaron posiblemente alguno de nuestros antepasados.

Formamos entonces parte del alma y del destino de muchas personas con las cuales estamos de alguna manera directamente relacionados. Es un alma, que es arte y parte de una historia, que se hereda de generación en generación y que marca a cada ser humano de una manera particular.

Somos parte del campo morfogenético de nuestra especie y particularmente del campo morfogenético de nuestra familia. Allí se alberga toda la información de nuestra historia familiar la conozcamos o no. Esta historia está impresa en nuestras células conllevando un orden que permite que la vida fluya a través de nosotros.

Este orden se traducirá en cualidades. Pero también heredamos los conflictos no resueltos que se hayan podido generar en el seno de nuestras familias debido a factores como pueden ser:

  • La violencia intra o extra familiar (guerras, asesinatos, suicidios, luchas de poder)
  • Perdidas de seres queridos.
  • Abortos.
  • Separaciones traumáticas.
  • Abandonos.
  • Accidentes fatales.
  • Exclusión de personas de la familia.
  • Inversión del orden jerárquico dentro del seno familiar.
  • Secretos familiares, como pueden ser la de la existencia de relaciones vinculantes extramaritales, hijos no reconocidos, crímenes, etc.

Cuanto más desorden, cuanto más conflicto, más severas suelen ser las dificultades que se manifiestan en los seres y con frecuencia nos encontramos ante enfermedades crónicas, adicciones o problemas mentales graves, más conflictos, más guerras, mayor devastación, mayor problemática familiar, social, laboral, etc.

Las Constelaciones Familiares son las conexiones que cada persona tiene con su familia en una o varias generaciones, así como con las personas que han sido afectivamente significativas. Se vinculan entre sí con amor y lealtad, lo que una generación deja sin resolver, será la siguiente generación la que inocente e inconscientemente trate de solventar, quedando atrapadas en temas o asuntos que no son en realidad su responsabilidad.

Existe una transmisión transgeneracional de los problemas familiares que crean una cadena de destinos trágicos, las injusticias cometidas dentro del sistema familiar, así como fuera del sistema (a través de la violencia política  en todas sus modalidades), pueden inconscientemente afectar la vida de sus familias con enfermedades inexplicables, depresiones, suicidios, relaciones conflictivas, trastornos físicos y psíquicos, dificultad de encontrar pareja, comportamiento conflictivo con algún miembro del sistema familiar, etc.

No obstante, el mismo amor que enfermó es el que tiene la sabiduría de la solución cuando se vuelve consciente; las lealtades invisibles emergen durante la configuración de la Constelación Familiar. Se busca a personas excluidas, olvidadas, difamadas, denigradas, las no honradas en el sistema, las tratadas con injusticia, las que se fueron para ceder su espacio a otras y las que sufrieron vidas particularmente difíciles.

Y ¿Hasta dónde pueden llegar esas lealtades invisibles y de dónde parten? Es una incógnita que con frecuencia se aclara en la búsqueda de soluciones a través de las Constelaciones Familiares.

LA CONCIENCIA FAMILIAR. Los  miembros de una familia, son dirigidos por un principio o fuerza en común, eso es la conciencia familiar. Podemos observar que un número circunscrito de personas son sujeto de fuerzas inconscientes que los llevan a comportarse de una cierta manera. Por ejemplo, si en una familia, un miembro de ella ha sido excluido u olvidado, digamos un  niño que murió a temprana edad, y ya no se le cuenta entre sus hermanos, entonces más tarde dentro de la familia, y en la siguiente generación, otro miembro de ella asume la misma suerte de ese niño. Esa persona entonces quiere morir, sin que nadie sepa por qué.

La conciencia familiar abarca una cantidad reducida de personas: A los niños, incluidos los fallecidos, tanto durante el embarazo como aquéllos que murieron temprano. A los padres y sus hermanos, a los abuelos. A veces, los bisabuelos o uno de los bisabuelos, y a veces incluso ancestros que vienen de más atrás. Y, lo que parece muy extraño, gente que no son parientes pertenecen a la conciencia familiar también. Todos, y esto es muy importante, los que hicieron lugar en ventaja de los miembros ya mencionados. Esto incluye, en particular, a parejas anteriores de los padres o de los abuelos, así como también todos aquéllos cuya mala fortuna o muerte trajo a la familia una ventaja o ganancia. A las víctimas de la violencia o el asesinato por parte de cualquier miembro de la familia.

 

CÓMO NOS AYUDA ESTA TERAPIA. A través de éste método, se busca identificar los conflictos y los puntos nudales del sistema familiar, laboral o social que están dificultando el flujo organizado de la vida. Y a partir de allí, en la medida que el mismo sistema lo permita, se restaura el orden perdido, desatando estos nudos y permitiendo un nuevo fluir en la vida de las personas comprometidas.

Este trabajo pretende que cada individuo esté en consonancia con su destino y ocupe el lugar que le corresponde en los grupos con los cuales interactúa para que pueda desarrollar su proyecto de vida de una manera más armónica y sostenible.

La importancia de las constelaciones familiares radica no solamente en el hecho de que pueda permitirnos sanar aspectos personales de nuestras propias vidas. Su verdadera fuerza se manifiesta en el alma familiar, y frecuentemente tras una constelación, empiezan a sucederse cambios en las familias o grupos involucrados.

Otra de las grandes virtudes de las constelaciones familiares es que nos permite restablecer un orden que va a favorecer a las generaciones venideras, pues lo que nos ha mostrado la experiencia, es que muchos temas no resueltos en las familias, pueden terminar reproduciéndose y afectando a algún miembro de una generación posterior que, de una manera muchas veces no conciente, termina identificándose con alguno de los miembros involucrados en la situación no resuelta.

Actualmente las constelaciones familiares han tomado fuerza a nivel mundial por su profundidad y por su capacidad de llegar de una manera sencilla y económica a muchas personas que están en el proceso de revisar y encontrar soluciones en sus vidas.

A través de los “Movimientos de Alma